Bienvenido a Raquel Ferreras Design y mi forma de entender el interiorismo

Abr 9, 2026 | Uncategorized

Hay casas bonitas y hay casas que consiguen hacerte sentir algo. Una casa puede tener una distribución impecable, materiales extraordinarios y piezas de diseño, pero, si no refleja a las personas que viven en ella, siempre le faltará algo.

Para mí, ahí es donde empieza realmente el interiorismo.

Soy Raquel Ferreras, diseñadora de interiores e interiorista en Madrid, y este espacio nace con la intención de compartir mi manera de entender el diseño, los proyectos que me inspiran, los materiales que descubro y todas esas decisiones que, aunque a veces parecen pequeñas, terminan transformando una vivienda.

Bienvenidos a Raquel Ferreras Design.

¿Qué significa para mí ser interiorista?

Cuando alguien me pregunta a qué me dedico, podría responder simplemente que soy diseñadora de interiores. Pero mi trabajo va mucho más allá de elegir muebles, colores o materiales.

Ser interiorista significa, para mí, observar, escuchar y entender cómo vive una persona para después traducir esa forma de vida en un espacio. Porque no hay dos familias iguales y, por eso, tampoco debería haber dos casas iguales.

Antes de pensar en una determinada estética, me interesa saber cómo se utiliza una vivienda. Qué ocurre en ella durante un día normal. Dónde se reúne la familia. Qué espacios necesitan más privacidad. Cómo reciben a sus invitados. Si trabajan desde casa. Si disfrutan cocinando. Qué necesitan almacenar. Qué piezas tienen un significado especial para ellos.

Todas esas respuestas forman parte del proyecto. Y es precisamente ahí donde encuentro una de las partes más bonitas de mi trabajo.

Interiorismo en Madrid: diseñar para una forma de vivir

Trabajar como interiorista en Madrid significa encontrarse con viviendas muy diferentes.

Pisos con arquitectura clásica, viviendas contemporáneas, áticos, apartamentos, casas unifamiliares y grandes chalets de obra nueva. Cada espacio tiene unas posibilidades distintas y cada cliente tiene una manera diferente de entender su hogar.

Por eso no creo demasiado en las fórmulas cerradas.

Una vivienda no debería diseñarse simplemente porque en ese momento se lleva un determinado estilo.

Las tendencias pueden inspirarnos, por supuesto. Pueden ayudarnos a descubrir nuevos materiales, colores o formas de utilizar un espacio. Pero una casa debería tener algo más profundo.

Debería tener identidad.

La belleza de lo atemporal

Siempre me han interesado los interiores que no necesitan llamar la atención para resultar especiales.

Espacios serenos, materiales naturales. una iluminación bien pensada, texturas que invitan a tocar, muebles elegidos con intención, piezas que tienen una historia...

Y, sobre todo, una sensación de equilibrio.

Me gusta pensar que un interior bien diseñado no debería cansarnos con el paso del tiempo.

Por eso, cuando trabajo en un proyecto, intento encontrar ese punto en el que lo contemporáneo y lo atemporal conviven. No se trata de renunciar a las tendencias, sino de utilizarlas con criterio. Porque una casa no es una fotografía. Es un lugar que va a acompañarnos durante muchos años.

El lujo de vivir bien

Cuando hablamos de interiorismo, y especialmente cuando trabajamos en viviendas de grandes dimensiones, es fácil asociar el lujo con determinados materiales, marcas o piezas. Pero para mí, el lujo está en otro sitio.

E lujo está en que todo funcione.

En abrir un armario y encontrar exactamente el espacio que necesitas. En tener una iluminación diferente para cada momento del día. En que la cocina esté pensada para la forma en la que realmente cocinas. En que el salón tenga las proporciones adecuadas. En que exista un lugar para cada cosa. En que una vivienda sea cómoda cuando estás solo y también cuando tienes invitados.

En definitiva, el lujo está en que una casa esté pensada para ti.

Cuando arquitectura e interiorismo trabajan juntos

Una de las situaciones que más disfruto es trabajar en viviendas de obra nueva. Especialmente en chalets de obra nueva, donde existe la posibilidad de tomar decisiones desde una fase muy temprana.

Cuando el interiorismo entra en el proyecto desde el principio, muchas decisiones pueden plantearse de manera conjunta con la arquitectura. La distribución. La iluminación. Los puntos de electricidad. Los revestimientos. La cocina. Los baños. La carpintería. Los espacios de almacenamiento. La relación entre el interior y el jardín.

Todo empieza a formar parte de una misma conversación. Y eso permite conseguir algo que considero fundamental: que la vivienda no parezca una suma de decisiones independientes. Que exista una continuidad. Una historia. Una manera coherente de recorrerla.

Diseñar pensando en las personas

Creo que una de las mayores responsabilidades de una diseñadora de interiores es no perder de vista a la persona que hay detrás del proyecto. A veces podemos enamorarnos de un material, de una pieza de mobiliario o de una determinada solución estética. Pero la pregunta siempre debería ser:

¿Tiene sentido para quien va a vivir aquí?

Porque el interiorismo no consiste en imponer una determinada forma de hacer las cosas. Consiste en descubrir cuál es la mejor forma de hacerlo para cada proyecto.

Y eso requiere escuchar mucho.

Mi manera de trabajar

En Raquel Ferreras Design entiendo cada proyecto como un proceso.

Primero está la conversación. Después, la búsqueda de una idea. A partir de ahí comienza un proceso de selección y definición en el que cada decisión debe tener relación con las demás.

Materiales, colores, iluminación, carpintería, mobiliario, textiles y piezas decorativas van construyendo poco a poco la identidad del espacio.

Me interesa especialmente esa parte del proceso en la que el proyecto empieza a dejar de ser una colección de referencias y se convierte en algo propio.

Cuando puedes empezar a imaginar cómo será levantarte allí por la mañana. Cómo entrará la luz. Dónde te sentarás a leer. Dónde cenarás con tus amigos. Cómo será llegar a casa al final del día.

Ahí es cuando el diseño empieza a cobrar sentido.

Raquel Ferreras Design

Raquel Ferreras Design nace precisamente de esta manera de entender el interiorismo.

De la búsqueda de espacios cuidados, pero no rígidos.

Elegantes, pero no fríos.

Contemporáneos, pero capaces de permanecer en el tiempo.

Espacios en los que los materiales, la arquitectura, la luz y el mobiliario trabajan juntos para crear algo que va más allá de la estética.

Una casa.

Una casa que habla de quienes viven en ella.

El interiorismo como una forma de contar quién eres

Al final, creo que eso es lo que más me interesa de mi profesión.

Cada proyecto es una oportunidad para contar una historia diferente.

No la historia del estudio. No la historia de una tendencia. La historia de las personas que van a vivir allí.

Por eso no busco que una vivienda parezca diseñada por Raquel Ferreras Design. Busco que parezca diseñada para sus habitantes.

Y quizá esa sea, para mí, la mejor definición de interiorismo.

Crear espacios que sean bonitos, sí. Pero, sobre todo, espacios que tengan sentido.

Que funcionen.

Que emocionen.

Y que, con el paso del tiempo, sigan sintiéndose como hogar.


Si estás buscando una interiorista en Madrid para diseñar tu vivienda, realizar una reforma integral o desarrollar el interiorismo de un chalet de obra nueva, me encantará conocer tu proyecto.

Raquel Ferreras Design
Interiorismo y diseño de interiores en Madrid

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